Frutas

Mango-Uva -Plátano

INTRODUCCIÓN

Las frutas constituyen un grupo de alimentos indispensable para nuestra salud y bienestar, especialmente por su aporte de fibra, vitaminas y minerales y sustancias de acción antioxidante (vitamina C, Vitamina E, beta-caroteno, licopeno, luteína, flavonoides, antocianinas, etc.). Junto con verduras y hortalizas, son casi fuente exclusiva de vitamina C. La composición de las frutas difiere en gran medida en función del tipo de fruto y de su grado de maduración. El agua es el componente mayoritario en todos los casos. Constituye, en general, más del 80% del peso de la porción comestible, oscilando entre un 82% en las uvas, un 90% en las fresas y hasta un 93% en la sandía. La maduración de las frutas está ligada a complejos procesos de transformación de sus componentes. Las frutas, al ser recolectadas, quedan separadas de su fuente natural de nutrientes, pero sus tejidos todavía respiran y siguen activos.

¿Por qué Frutas y Verduras?


Algunos de los trastornos más comunes y debilitantes del mundo, comprendidos algunos defectos congénitos, el retraso mental y del crecimiento, la debilidad del sistema inmunitario, la ceguera e incluso la muerte, se deben a una alimentación carente de vitaminas y minerales (comúnmente denominados “micronutrientes”). El consumo insuficiente de frutas y hortalizas (verduras) es uno de los principales factores de tal falta de micronutrientes.
Otros estudios científicos indican que la frutas y las hortalizas no sólo contribuyen a prevenir los trastornos causados por la falta de nutrientes, sino que también reducen el peligro de padecer enfermedades cardiovasculares –otra de las principales causas de enfermedad y muerte en todo el mundo– y distintos tipos de cáncer.
Si bien lo mejor es tomar nueve o diez porciones de frutas y hortalizas al día, las normas alimentarias tienden a recomendar un mínimo de cinco porciones al día. Pero otros estudios indican que la mayoría de la población no satisface siquiera la mitad de este objetivo.

“En estos momentos, un gran desafío para la salud pública es incrementar el consumo de frutas y hortalizas”, afirma Kraisid Tontisirin, Director de Alimentación y Nutrición, en la FAO.

Las ventajas de su consumo

El director de la OMS en el área de Prevención y Promoción de la Salud, Pekka Puska, indicó que “hay una fuerte y creciente evidencia de que un consumo suficiente de verduras y frutas ayuda a prevenir numerosas enfermedades y favorece un buen estado de salud. Sin embargo, gran parte de la población mundial consume muy poco estos alimentos”.

La población no consume frutas y hortalizas por distintas razones: el costo, la conveniencia, el sabor y prejuicios, entre otras. Pero su consumo es indispensable. ¿Por qué?

Porque contienen muchas vitaminas y minerales, y porque cumplen funciones ventajosas para el organismo: la vitamina A, por ejemplo, mantiene la salud de la vista y la inmunidad contra las infecciones; el potasio favorece el correcto funcionamiento del sistema nervioso y los músculos; y las vitaminas del grupo B son necesarias para transformar los alimentos en energía.

Otros micronutrientes presentes en las frutas y las hortalizas, como la vitamina C y la vitamina E, tienen muchas propiedades antioxidantes que protegen las células de los agentes cancerígenos. La vitamina C, en particular, puede incrementar la absorción de calcio, mineral esencial para la salud ósea y dental, así como la de hierro de otros alimentos.

Muchas frutas y hortalizas además contienen una gran cantidad de fibra, que ayuda a eliminar, a través de la digestión, sustancias que pueden ser nocivas y a reducir los niveles de colesterol.